Crianza por Ignacia Lopez @Chichinjuguetes

"La importancia de lo que mostramos a nuestros niños en la primera infancia.”

El tomar la decisión de tener niños hoy es un desafío que viene lleno de expectativas y de dudas sobre cómo será y cómo los guiaremos a lo largo de sus vidas para sean buenas personas.


Para mi por lo menos lo fue y sigue siendo así. Creo que para formar ciudadanos libres y seguros en la vida tenemos que volver al pasado en el sentido de tener una rutina diaria donde existe un constante inhalar y exhalar en cada actividad que tengamos durante el día. Donde los niños se encuentran consigo mismos al inhalar haciendo actividades que impliquen concentración, silencio, quietud; como pintar, escuchar un cuento, armar torres, tejer. Y luego exhalar al momento de salir a correr, movilizar el cuerpo, cantar, alimentarse, columpiarse y muchas cosas más.

Así mismo los juguetes también cumplen una parte fundamental en la entrega de seguridad y creatividad para la primera infancia y el futuro de estos mismos ya que el jugar para los niños es lo mismo que el “trabajo” para los adultos; es algo serio. 

Chichin juguetes clásicos, nace de mi propia necesidad como madre, de querer entregarle a mi hijo un pedazo de naturaleza desde sus primeros días, un olor y textura única con miles de colores en una sola veta de madera. 

La verdad es que hace 6 años se me hacía imposible encontrar juguetes de maderas o de materiales nobles y verdaderos (lana o cuero por ejemplo). Y yo quería que mi hijo tuviera este tipo de juguetes porque tenía la convicción de que esta era la forma en el cual él se podría desarrollar correctamente.

Para mi los materiales nobles son fundamentales porque tienen vida, aroma, peso y textura propia; logrando que el niño aunque viva en ciudad tenga la capacidad de conectarse a través de los juguetes con esto; lo verdadero y esencial.

El plástico en cambio tiene un mismo olor, textura, y peso lo que hace que el niño no tenga una experiencia verdadera ya que todos en su esencia son lo mismo. Además muchas veces vienen con sonido, luces y demás cosas que hacen que los niños estén alerta y abriendo su parte intelectual que los aleja constantemente de lo que realmente necesitan; descubrir el mundo a través del movimiento, sensaciones y no de la cabeza racional.

Soy una convencida de que los niños no necesitan tantos juguetes, porque al tener muchos los incentivamos a tomar decisiones desde pequeños y eso no está bien; el niño no tiene porque decidir; su cerebro no está preparado para eso y al tener muchas opciones no les hacemos ningún favor.

Por lo tanto cuando vayamos a comprar juguetes insisto en que lo mejor es que además de que ojalá sean de materiales nobles deben ser lo más simples y menos desarrollados posibles para que el niño pueda imaginar lo que sea con un solo juguete; un buen ejemplo de esto es el arcoíris de mi marca chichin juguetes. El arcoíris se compone de 5 piezas semicirculares que se ordenan una encima de otra. Es un producto que tiene miles de alternativas ; puede ser corral para animales, castillo, puente, carretera de auto; básicamente lo que el niño quiere que sea a través de su imaginación.


Dejar un comentario